La mitad de febrero nos avisa que las hojas en algun momento caerán. Particularmente, el día de hoy me despertó mucha admiración, hacia las calles, las plazas, los edificios. En el cielo reinaba un gris no muy opaco y por la ciudad andaba el silencio típico de domingo. Caminando algunas cuadras, para aquí y allá, el sonido surgió, un sonido carnavalesco que dio cierta vida al paisaje. En el camino vi un bello auto y una especie de corredor, a los que fotografíe.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario